Informes a medida
Elige qué columnas necesita y el Excel sale listo. Con nombre y apellido en campos separados, para no corregir formatos nunca más.
Y la información está repartida entre planillas, papeles y el sistema provincial, que se abre en una computadora por vez. Cada pedido se convierte en dos días de cruzar datos a mano, con el riesgo de que algo salga mal. Hacemos la base propia del colegio: la usan todos los puestos a la vez y exporta el informe con las columnas que le pidan, en minutos.
Relevamiento sin cargo. Si su caso no justifica un sistema, se lo decimos.
Cuéntenos cómo trabaja hoy su secretaría. Le respondemos con una propuesta concreta, con precio y plazo.
No es que falte orden. Es que la información vive en archivos separados, y cada pedido obliga a reconstruirla desde cero.
«Lo necesitamos para mañana»
Los pedidos de información del Ministerio o de organismos externos llegan con un día de plazo. Sin sistema, se arman a mano y a contrarreloj.
Los datos están en cinco planillas distintas
Una lista por grado, otra de contactos, otra de documentación. Cada una con su versión y su formato, y nadie sabe cuál es la última.
Cada organismo pide otro formato
Uno quiere apellido y nombre juntos, otro separados, otro con el DNI en columna aparte. Se va más tiempo en corregir el Excel que en buscar los datos.
«Entrar lista por lista para ver quién debe el DNI»
Revisar a mano, alumno por alumno, quién tiene la documentación completa. Y sin fecha de recepción registrada, ante un reclamo no hay con qué respaldarse.
Pasar de grado lleva días
Al cerrar el ciclo hay que actualizar el registro de cada alumno, uno por uno, con el riesgo de que alguno quede en el grado anterior.
«El sistema provincial lo abre una sola compu»
La directora espera a que el secretario salga para poder entrar. Con un acceso por vez, la administración trabaja por turnos en lugar de trabajar junta.
Todo esto se resuelve con una sola base bien armada.
No hace falta cambiar cómo trabaja la secretaría.
Enfocado en lo administrativo, sin módulos pedagógicos que complican el uso. Fácil de aprender para personal que no está habituado a sistemas nuevos.
Elige qué columnas necesita y el Excel sale listo. Con nombre y apellido en campos separados, para no corregir formatos nunca más.
Toda la información del alumno en un lugar, con acceso simultáneo desde varias computadoras. Sin versiones paralelas ni datos históricos perdidos.
Un número que acompaña al alumno durante toda su trayectoria escolar, para seguirlo año tras año sin duplicados.
Hermanos vinculados entre sí: los datos de los padres se cargan una vez y se ve a toda la familia dentro de la institución de un solo golpe.
Checklist de requisitos —DNI, certificados, contratos— con la fecha y hora exacta de recepción. Y alertas de quién tiene papeles pendientes.
Al cerrar el ciclo lectivo, selecciona un grado completo y lo promueve al siguiente en un clic.
Un colegio no alcanzaba a responder los pedidos de información del Ministerio de Educación de un día para el otro. Sin sistema, cada informe se armaba a mano cruzando planillas de distintas oficinas.
Lo que resolvió el sistema
Miramos cómo llevan hoy los legajos y los informes, y le decimos qué se puede ordenar, qué no conviene tocar y cuánto costaría. Si su caso no justifica un sistema, también se lo decimos.